¿Se acerca el fin de los decodificadores de TV?
Es increíble cómo están cambiando nuestros salones. Antes, si querías ver la tele, era obligatorio tener ese aparatote del operador calentándose debajo del mueble. Hoy en día, con la fibra y las pantallas modernas, uno se pregunta si la box de TV no se ha convertido ya en un dinosaurio. Básicamente, vamos hacia un setup mucho más sencillo: solo una pantalla e internet.
Las Smart TV y las apps hacen todo el trabajo
Lo primero que está matando a los decodificadores es la tele conectada. Ahora, cuando compras una tele, ya lo tienes todo dentro. Ya sea una Samsung, una LG o una tele con Android TV, instalas la app de tu operador y listo. Tienes tus canales y tus pelis sin conectar ni un solo cable HDMI extra.
De hecho, los expertos de Son-Vidéo lo dicen claro: fabricantes como Samsung o LG ya integran servicios como Samsung TV Plus o LG Channels. Son cientos de canales gratuitos (los famosos canales FAST) a los que puedes acceder sin pagar ninguna suscripción. Así que, eso de pagar por un decodificador todos los meses cada vez tiene menos sentido.
¿Por qué es mejor sin el aparato?
Al leer los últimos análisis, se entiende que el decodificador de toda la vida tiene varios fallos que aceptábamos por pura costumbre:
- Calidad de imagen: A menudo, las apps integradas en la tele gestionan mejor el HDR o el 4K nativo que algunos aparatos de los operadores que ya están un poco viejos.
- El lío de cables: Menos aparatos significa menos cables colgando y un solo mando para controlarlo todo. Queda mucho más limpio.
- Consumo eléctrico: Un decodificador encendido las 24 horas consume lo suyo. Usar la app de la tele es más ecológico y se nota en la factura al final del año.
Ofertas de internet «Solo Fibra» sin líos
Los operadores ya se han dado cuenta. Están saliendo ofertas de «solo internet» muy interesantes, como la Pure Fibre de B&YOU o planes similares en otras compañías que te ofrecen solo Wi-Fi a tope por poco dinero.
Si de verdad quieres la tele, añades una opción o usas un aparatito tipo Chromecast. Como dice el artículo de Son-Vidéo, el decodificador físico se está volviendo una «opción» y no una obligación. Es un cambio total: pagas por el servicio, no por alquilar un trozo de plástico negro.
En resumen, lo simplificamos todo
El futuro de la tele es la simplificación del setup. Queremos un Wi-Fi potente en toda la casa y una pantalla que se apañe sola. El decodificador grande que coge polvo se ha acabado. La gente busca minimalismo: una buena conexión, una buena pantalla y ya está.
Además, es mejor para el planeta. Menos aparatos fabricados significa menos componentes y menos basura electrónica. Dejamos el módem escondido en un rincón y disfrutamos de todo lo demás sin cables.
Y vosotros, ¿estaríais dispuestos a devolver vuestro decodificador para ganar espacio y pagar menos? ¡Contadme qué os parece en los comentarios!
Fuente inspirada en el análisis de: Son-Vidéo.com Blog