Seguridad WordPress: Por qué tu web es un objetivo (aunque sea pequeña)
A veces pensamos que los hackers solo atacan webs grandes. De hecho, suele ser al revés. Usan bots que rastrean la web buscando versiones viejas de WordPress o plugins sin actualizar. Al final, tu blog personal está tan expuesto como una tienda online gigante.
Da bastante miedo cuando miras los logs de acceso. Ves intentos de conexión que vienen de todas partes, a cada minuto. Por eso, dejar «admin» como usuario es, de verdad, la peor idea del siglo.
Plugins que cumplen (y los que pesan demasiado)
Está bien querer convertir tu web en una caja fuerte, pero algunos plugins de seguridad son demasiado pesados. Wordfence es la referencia. Lo bloquea todo y escanea archivos. Eso sí, puede ralentizar tu panel si tu servidor es algo flojo.
Si no, hay alternativas más discretas como SecuPress. Es limpio y la interfaz no está tan cargada. Viene genial para los que no quieren pasar horas configurando cosas.
Los pequeños detalles que te salvan
No hace falta ser un experto en código para proteger tu web. De entrada, cambiar la URL de acceso (el famoso /wp-admin) frena de golpe el 90% de los ataques automáticos.
También, borra los temas y plugins que ya no uses. Aunque estén desactivados, pueden tener fallos de seguridad. En fin, haz limpieza una vez al mes, solo te quita dos minutos.
Lo que hay que recordar para dormir tranquilo:
- Activar la autenticación en dos pasos (2FA) es lo básico hoy en día.
- Hacer copias de seguridad automáticas fuera del servidor.
- Nunca instales plugins «nulled» (gratis pero que normalmente son de pago).
Y una cosa muy tonta: mantén PHP actualizado en tu hosting. Ahí es donde suelen esconderse los agujeros de seguridad viejos. Es vital para no ver tu trabajo esfumarse.